
POR: SAÚL ROSAS
Sin duda a muchos de nosotros nos llamó la atención la polémica que generó
esta película de Carlos Raygadas. Primero porque sus escenas iniciales y
finales de sexo oral entre un adulto y una joven habían dejado con el ojo
cuadrado a los franceses en el pasado festival de Cannes.
Pero después resulta que el propio director mutiló las escenas mencionadas
para dar a conocer su filme en el pasado Festival Internacional de Cine de
Morelia. Cuando se le cuestionó acerca del motivo, razón o circunstancia
de tan ignominioso hecho, el autor se limitó a contestar que lo había hecho
por sus actores.
El caso es que si durante muchos años nos habíamos quejado de censura, ahora
vendría la autocensura para mal de muchos y consuelo de muy pero muy pocos.
Sin embargo podríamos pasar el hecho y centrarnos en la película como obra
redonda. Y así sin más, después del fellatio visual vine el viaje interminable de
una cámara que no acaba de contarnos las emociones de los personajes. Viene
la lentitud de la realidad ante hechos aparentemente vertiginosos pero que
no son así desde los personajes de la cinta.
Más bien se nota el tedio, la apatía de las emociones o el shock constante
de los personajes ante su situación real y emocional.
Cuando vi la cinta me pareció de lo más lenta para el contexto del cual se
nos esta hablando, es como el viacrucis de Jesús pero desde su punto de vista,
es decir, eterno.
Uno de los meritos es la utilización de actores que, profesionalmente no
lo son pero que, por esa razón le quita muchos meritos intencionales a la
cinta que, supongo, el director quizo plasmar en cada toma.
Los viajes eternos por las miradas, por los silencios llegan a perturbar
pero no por la razón que debiera (la dramática) sino por el ritmo que tiene
la cinta.
Es como ver una pretensión inacabada y plasmada en una historia que podría
ser interesante más no intensa. Curiosa, más no permanente.
Batalla en el cielo es un intento que no acabamos de entender porque nunca
nos lleva más que al desenlace lógico de los personajes y la propuesta...esa
dormirá el cielo de los justos.
Ahí se ven. |